Navidades con tu familia en Estados Unidos
Como todas las Navidades, muchas familias se reúnen para pasarlas juntos, en ocasiones teniendo que viajar a otros países para poder verse. Estados Unidos es un destino bastante asiduo en visitas de viajeros procedente de España, y un destino a la vez muy atractivo, interesante y divertido donde pasar las Navidades llenas de decoración en cada esquina y vivienda.
Pero como todo viaje, y en especial viajando a un país como Estados Unidos, con un nivel alto de seguridad y control de fronteras, es muy importante asegurarse de tener todo lo necesario para el viaje en cuanto a documentación. Un mínimo error y todos nuestros planes navideños se pueden ir al traste.
Si estas Navidades queremos estar con nuestra familia en Estados Unidos, tenemos que comprobar que nuestro pasaporte esté vigente. Si el pasaporte va a caducar en breve, es mejor sacar uno nuevo así evitamos posible deterioro por el uso durante el viaje. Una vez haya obtenido su nuevo pasaporte deberá presentar una nueva solicitud ESTA, aunque ya tuviera una aprobada con el otro pasaporte, ya que la numeración cambia y el formulario ESTA está asociado a la numeración.
Pero sobretodo, es muy importante, para viajar estas Navidades a visitar a su familia en los Estados Unidos que, antes de comprar los billetes de avión, obtenga su autorización de viaje ESTA. Sin esta autorización, no podrá embarcar en el aeropuerto de salida, ya que la comprobación la ejerce el personal de tierra de la línea aérea.
También es muy importante asegurarse de tener la autorización aprobada ANTES de la compra de los billetes de avión, ya que en caso de obtener status Viaje No Autorizado, tendrá que acercarse a la embajada a solicitar un visado, trámite para el que necesitará al menos 3 semanas para la gestión.
Con toda la documentación necesaria para pasar las Navidades con su familia en los Estados Unidos, pasaporte, formulario ESTA aprobado, y nuestros billetes de avión, en ese orden, nos aseguramos un éxito total en nuestras vacaciones sin sustos ni sobresaltos en el aeropuerto, ni a la llegada a los Estados Unidos, donde nuestra familia nos espera con los brazos abiertos al otro lado de la frontera.
